domingo, 2 de abril de 2017

¿Qué es la andulación?

Hola a tod@s:

Seguro que últimamente habéis oído hablar mucho de la andulación como método de aliviar el dolor y con ello paliar los efectos de la fibromialgia entre otras enfermedades que cursan con dolor, y seguro que os habéis preguntado en que consiste.

¿Qué es la andulación?
¿Qué es la andulación?

Podemos decir que la andulación es una terapia no invasiva e indolora de estimulación mediante vibraciones y calor generadas por impulsos eléctricos sinusoidales estocásticos (diferentes intensidades y lugares de aplicación de las vibraciones) y rayos infrarrojos de onda corta (calor moderado).
Se basa en la whole body vibration (terápias de vibración del cuerpo entero).
La andulación no es una terapia curativa sino un masaje suave acompañado de calor que ayuda a la relajación y al alivio del dolor, siempre acompañado del tratamiento que le haya prescrito el médico.

No he podido encontrar estudios suficientes que me proporcionen una idea clara de la eficacia y bondad de la técnica, pero en los que he encontrado los resultados lo califican como un eficaz complemento para el tratamiento de dolencias de naturaleza músculo-esqueléticas y patologías crónicas sin efectos secundarios. Estos estudios, que os indico a continuación, se han realizado con muy poca muestra poblacional (entre 18-50 personas por estudio), por lo que los resultados no son concluyentes.

Según el fabricante está indicado en:
  • Dolor de articulaciones: artritis reumatoide, artrosis, dolor articular, osteoporosis y reuma.
  • Dolor en la columna: ciática, dolor cervical y de espalda, hernia discal, lumbalgia y mielopatía.
  • Dolor muscular: contracturas y fibromialgia.
  • Sistema nervioso: Dolor de cabeza, estrés, Parkinson y trastornos del sueño.
  • Sistema circulatorio: acúfenos, arteriosclerosis y problemas circulatorios.
  • Sistema linfático: celulitis, retención de líquidos y sobrepeso.
  • Personas que quieren aumentar su rendimiento y bienestar físico.
  • Deportistas profesionales y amantes del ejercicio para calentar, porque puede ayudar a prevenir lesiones musculares, y mejorar el rendimiento físico y deportivo.
  • Como terapia antiestrés y para ayudar a relajarse física y mentalmente.
Si estáis interesad@s en este tipo de terapias y habéis pensado en compraros alguna de las camillas acondicionada con sistema de andulación que se comercializan, os recomiendo que antes os deis algunas sesiones en una clínica (alrededor de 20 euros/sesión) para comprobar si os va bien, ya que los precios de las camillas son caros (sobre 3000 euros, aunque se puede pagar a plazos).


Si algun@ ha probado esta técnica, por favor dejad comentarios que puedan ayudar a los demás.

jueves, 23 de marzo de 2017

Relajación diferencial para la fibromialgia

Hola a tod@s:
Ha pasado ya algún tiempo, y es hora de retomar las notas sobre relajación que dejamos en suspenso en su día. Hoy toca Relajación diferencial. Vamos a aprender a relajar y a activar distintas zonas del cuerpo mientras dejamos relajado el resto.
Relajación diferencial para la fibromialgiaComo os digo siempre, esta es una relajación muy completa que se realiza por fases o ciclos, así que, si leéis por primera vez este blog, es mejor comenzar por el principio para obtener los resultados óptimos que esta técnica proporciona. Es ideal tanto para personas que sufren fibromialgia como para cualquiera que tenga necesidad de relajarse o vencer el estrés o la ansiedad.
Como siempre os doy unas pequeñas indicaciones o recomendaciones para sacar el máximo partido al ejercicio: Practica en casa, diariamente al menos durante 2 semanas, 2 veces sentad@ y 2 veces de pie durante 2-3 minutos cada vez.  Anota los resultados y progresos que vayas viendo en tu Hoja de Registros.



Esta relajación la haremos en fases: 

1ª Fase de la relajación diferencial: Posición sentado

Como su nombre indica esta fase se realiza sentad@ en una silla o sillón en el que te puedas poner lo más cómod@ posible. Mantén las plantas de los pies apoyadas en el suelo, cierra los ojos y comenzamos:
  • Relájate usando la palabra condicionada con la respiración (ejercicio anterior: Relajación condicionada).
  • Una vez relajad@ y cómod@, abre los ojos y con el resto del cuerpo muy relajado mira a tu alrededor moviendo sólo los globos oculares, es decir mueve los ojos sin girar la cabeza.
  • A continuación debes acompañar el movimiento de los ojos con un movimiento muy muy suave del cuello y tomar conciencia de la relajación del resto del cuerpo.
  • Levanta el brazo derecho... manteniendo relajado el resto del cuerpo. Baja el brazo lentamente.
  • Levanta la pierna derecha del suelo, mantén el resto del cuerpo tan relajado como sea posible. A continuación bájala lentamente.
  • Levanta ahora el brazo izquierdo... Bájalo.
  • Levanta la pierna izquierda... Bájala.
  • Una vez concluida la práctica anterior colócate en un taburete o en una silla de respaldo recto que te permita mantener sin esfuerzo una postura erguida y práctica los mismos movimientos en ojos, cuello, brazos y piernas.
  • Finalmente realiza alguna sencilla tarea delante de una mesa como escribir, llamar por teléfono, colocar papeles, etc. ... manteniendo el resto del cuerpo completamente relajado.
Relajación diferencial para la fibromialgia

2ª Fase de la relajación diferencial: Posición de pie

  • De pie practica la relajación condicionada: “inspiro”, y “me relajo” ... hasta que estés completamente relajad@.
  • Abre los ojos y con el resto del cuerpo muy relajado mira a tu alrededor moviendo sólo los globos oculares.
  • A continuación, acompaña el movimiento de los ojos con un movimiento muy suave del cuello y hazte consciente de la relajación que sientes en el resto del cuerpo.
  • Levanta el brazo derecho... y mantén el resto del cuerpo relajado. Baja el brazo suavemente.
  • Levanta la pierna derecha del suelo, manteniendo el resto del cuerpo tan relajado como puedas. Bájala suavemente. 
  • Levanta ahora el brazo izquierdo...  Bájalo.
  • Levanta la pierna izquierda... Bájala.
  • Ponte a caminar manteniendo los músculos que no utilices, como los de la cara y las manos, bien relajados.

Fuentes:



Dentro de unos días seguiremos con otras técnicas. Mientras practicad y dejad comentarios sobre vuestra experiencia. Y si os ha parecido interesante, compartid el artículo en las redes sociales.

viernes, 17 de febrero de 2017

Aceptar la realidad de la fibromialgia

Hola a tod@s:

Hoy quiero hablaros de la aceptación por parte del paciente de fibromialgia de su enfermedad, aceptación que no resignación, a mi modo de ver, dos conceptos totalmente distintos, aunque a veces se traten como sinónimos. Os recomiendo leer la siguiente web si no estáis convencid@s.


Aceptar la realidad de la fibromialgia
La enfermedad, como tod@s los que leéis este blog sabéis, cursa con dolor, insomnio y otros síntomas que no me gusta citar, porque como cada enfermo es un mundo, no quiero hablar de síntomas que puede o no llegar a desarrollar pero que sí puede preocupar o causar ansiedad en caso de pensar que se acabarán padeciendo, cuando no tiene por qué ser así.

Es esta una enfermedad en la que la aceptación es dura, ya que no se trata de una infección o un cáncer que se cura o te mata. La fibromialgia convierte la vida de los afectados en una carrera de fondo, contra uno mismo, en la que hay que medir las energías día a día, para alcanzar metas normales. La fibromialgia no mata, pero según me referís, hace desear la muerte.

Es por todo esto por lo que, aunque much@s os resistáis, es muy conveniente el apoyo de un psicólogo, no porque se esté mal de la cabeza, no porque sea una enfermedad psicosomática, sino porque a veces se precisa ayuda profesional para aceptar la enfermedad, para volver a ser una persona feliz a pesar de todo, para volver a ser uno mismo.
Aceptar la realidad de la fibromialgia

Hay que aprender, sí aprender porque no sabemos, a renunciar a hacer cosas normales que ahora no puedes hacer, a dejar de sentirte culpable por algo que escapa a tu control, que ni deseas ni has pedido, a dejar de sentirte frustrada, impotente y hasta avergonzada por tener que explicar constantemente tu dolor, tu cansancio… A dejar de sentir miedo a haberte convertido en una carga para tu pareja e hijos y que éstos acaben por abandonarte.


¿Cómo puede ayudarte una terapia de aceptación y compromiso? ¿Qué hay que aceptar?

La terapia de aceptación y compromiso, se basa, como su nombre indica, en aceptar aquello que no se puede cambiar, y por tanto en dejar a un lado la evitación como estrategia de afrontamiento, y en comprometerse con los valores u objetivos vitales. Es decir, comprometerse con las cosas que uno ama, y caminar en esa dirección.



Aceptar la realidad de la fibromialgia
Sí, sé que eres consciente de que no eres la que fuiste. Sí, ya has llorado mil veces tu duelo por quién fuiste y no volverás a ser. No te engañes. Eres la misma persona, pero con menos fuerzas. ¿O acaso una persona que se queda paralítica o ciega tras un accidente deja de ser esa misma persona? Lo mismo te pasa a ti. Puede que no puedas hacer las mismas cosas, pero eres la misma persona, no lo olvides. Y si hay algo que pueda ayudarte a estar mejor, a encontrar la fuerza para seguir en la brecha, a aprender a caerte cuando así lo necesites y luego levantarte y seguir adelante, ¿No merece la pena al menos probar?
Para más información consulta con una asociación de fibromialgia. O puedes leer el artículo que cito abajo.


Fuentes: González Menéndez A., Fernández García P., Torres Viejo I., Aceptación del dolor crónico en pacientes con fibromialgia: adaptación del Chronic Pain Acceptance Questionnaire (CPAQ)a una muestra española, 2010, Psicothema 2010. Vol. 22, nº 4, pp. 997-1003.

jueves, 9 de febrero de 2017

Disfruta de la dieta

Sobre la fibromialgia y la alimentación se han escrito millares de cosas, en su mayoría falsas. No existe, hoy por hoy, una dieta milagro que acabe con los síntomas y dolencias de la fibromialgia, pero sí es verdad que una alimentación adecuada a la enfermedad y a la persona, puede hacerte sentir mejor.

Al igual que en otras muchas enfermedades como las cardiovasculares, la obesidad, la diabetes la dieta puede influir en la fibromialgia. Una alimentación equilibrada puede aportar la energía, vitaminas y minerales imprescindibles para mejorar tu calidad de vida y evitar la aparición de complicaciones indeseadas debido a carencias o excesos.

Cuando uno oye la palabra dieta, por lo general, se echa a temblar. Sin embargo, si buscáis en la Wikipedia, dieta es sinónimo de alimentación, cualquier tipo de alimentación es una dieta. Así que vamos a tranquilizarnos y a estudiar en profundidad lo que normalmente nos dice un nutricionista o un dietista que hay que hacer.

1. Comer 5 veces al día

Disfruta de la dieta
Cuando te dicen que tienes que comer unas 5 veces al día se te cae el mundo encima y piensas “Dios, me voy a pasar el día comiendo”. Nada más lejos de la realidad. Esto se inspira en nuestra forma habitual de comer: Desayuno, aperitivo, almuerzo, merienda y cena. Cuéntalos y verás que son 5. Otra cosa que te dicen cuando haces dieta es que no te saltes ninguna comida. No te preocupes, tu estómago se suele encargar de recordarte que comas cuando tienes hambre, que curiosamente suele coincidir con las horas de comer.

2. Comer relajado

Parece más difícil eso de comer relajado y sin prisas, pero es algo que los latinos solemos hacer por costumbre, sin darnos cuenta. Nos gusta tomarnos nuestro tiempo, y hablar en las comidas, tener nuestra sobremesa... E incluso hay afortunados que pueden permitirse, dormir una media horita de saludable y reponedora siesta después de almorzar.

3. Aumentar el aporte de fibra

Disfruta de la dieta
Bueno la fibra realmente solo sirve para poder ir bien al baño y para que se nos llene más la tripa y no comamos en exceso. En mayor o menor medida la encontramos en frutas, verduras, frutos secos, legumbres y setas. Así que una ensalada o una parrillada de verduras o setas resulta de lo más recomendable. O un buen potaje si es invierno y se te apetece un plato de cuchara.


Y si te gusta más el pan blanco que el integral, que sepas que la única diferencia está en la cantidad de fibra. Engordan lo mismo.

4. Beber mucha agua

Con lo de beber 2 litros de agua al día… tampoco hay que obsesionarse, bebe cuando tengas sed, y fíjate en si tomas el suficiente líquido al día (zumos, sopa, infusiones, batidos…).

5. No abusar de azúcares ni bollería

Así que cuando necesites algo dulce, cómete un pastel de pastelería, o un helado, o galletas (cereales, al fin y al cabo) o recurre al chocolate, mucho más sano y que es como una anfeta que te dará el chute de energía que necesitas para soportar un mal día y además te pondrá de buen humor, porque el chocolate es uno de esos superalimentos que ahora tanto se llevan.


Y recuerda, es más sano tomar una cerveza o un zumo con la comida que un refresco.

6. Superalimentos

Disfruta de la dieta
No te obsesiones con lo de los superalimentos: La soja, la chia, la espirulina, las bayas de Goji… Pueden estar muy bien, pero la verdad es no me imagino a mi madre comiendo ninguna de ellas.

Si te hablo de un superalimento con las siguientes propiedades nutricionales: hierro, calcio, potasio, yodo, zinc, magnesio, vitamina A, vitamina B2, vitamina B6, vitamina B9, trazas de vitamina D, vitamina E, vitamina K, fósforo, bajo en grasas y sin colesterol, seguro que piensas en algún alimento exótico y de sabor asqueroso en lugar de en nuestro maravilloso jamón ibérico, el olivo con patas como se le ha llamado. Yo de vez en cuando, me sacrifico por mi salud y me como alguna ración. Sufriendo, pero lo hago, la salud es lo primero y además ahorro en complementos nutricionales que cuestan un ojo de la cara.

Me gusta acompañarlo de una cervecita (rica en ácido fólico y calcio que ayuda a mejorar la densidad ósea) o de un vinito (rico en antioxidantes y polifenoles y muy recomendable para el corazón). Todo sea por la salud.


Y si no te gusta el jamón, unas lentejas con arroz, una fabada, unas habas, unos garbanzos son de lo más nutritivas.

Recomendable para la fibromialgia

Una dieta equilibrada para la fibromialgia debe incluir frutas, verduras, cereales y legumbres en abundancia, grasas y proteínas de origen animal en su justa medida y que sea rica en potasio, zinc, silicio y selenio... Todo ello nos puede ayudar a mantener los músculos y los tendones en buen estado a la vez que ayuda a disminuir el dolor. Esto no significa que uno se tenga que atiborrar de complementos nutricionales. Muy al contrario, una dieta equilibrada proporciona todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita sin necesidad de recurrir a dichos complementos que normalmente resultan caros y que en ningún momento pueden sustituir a una buena alimentación. Tampoco significa que uno deba pasar hambre ni renunciar a aquello que le gusta. La dieta además de equilibrada debe ser variada y apetecible. Así que disfruta de la comida y no te sientas culpable.

Por ejemplo, sabemos que la ingesta de calcio ayuda a paliar los espasmos musculares y está presente en lácteos como la leche, yogures, quesos, helados, batidos, en legumbres, en vegetales como las acelgas y las espinacas y frutos secos entre otros. Si como a mí no te gusta el queso, eso no significa que no puedas tomar el calcio que necesitas recurriendo a otros muchos alimentos que seguro te gustarán. Para poder asimilar bien el calcio, nuestro cuerpo necesita vitamina D, que podemos encontrar normalmente en los mismos alimentos que nos proporcionan calcio. Eso sí la vitamina D la tomamos como provitamina D, que para transformarse en vitamina D necesita la luz solar. Ningún problema por estas latitudes. Basta con un paseo de unos 10 minutos varias veces a la semana y ya tienes la provitamina D transformada en vitamina D. Salir a hacer la compra o ir de escaparates cuenta como paseo.

Disfruta de la dieta
El magnesio interviene en el proceso de la contracción muscular y su carencia provoca estremecimientos musculares y calambres además de apatía y debilidad. El marisco, el pescado, los huevos, lácteos y frutos secos, te aportaran todo el magnesio que necesites. Así que ya tienes una buena excusa para ir de mariscada, porque además el marisco engorda muy poco ;-) Y si te ha pillado la cuesta de febrero, que es peor que la de enero, pues unos huevos con papas, tampoco están mal.

Las frutas en general te aportarán todas las vitaminas y antioxidantes (los que retrasan el envejecimiento) que precisas para combatir el estrés y reforzar el sistema inmune, sin necesidad de recurrir a suplementos. Tómalas de temporada. Además de resultar más económicas serán de aquí y habrán estado menos tiempo en cámaras frigoríficas, por lo que estarán más buenas y conservarán todas sus propiedades. Y un buen zumo, por ejemplo, de naranja, en el desayuno o en el almuerzo te darán energía para todo el día. Eso sí, procura que sea zumo natural y recién hecho. Si no quieres hacerlo, lo encuentras en cualquier cafetería.

Puedes encontrar potasio en lechuga, las endibias, la escarola, el perejil, el plátano, el mijo, las almendras, el maíz o las castañas, además de calcio, magnesio y sodio. Porque los alimentos no solo nos aportan un tipo de nutrientes, sino muchos.

Los tan cacareados omega 3, 6... los puedes encontrar en aceite de linaza, de nuez, de soja…Pero quien quiere tomar aceite de linaza, que además no puedes usar para cocinar si no quieres que pierda los omegas, pudiendo comer unas sardinas, unos boquerones, atún, jureles… Y cualquier otro pescado azul que se os ocurra. Si eres vegetariana, recurre de nuevo a los frutos secos.

No os olvidéis del refrán: “Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo.” Si haces una cena liviana te ayudará a dormir y descansar mejor por la noche.


Disfruta de la dieta

Así que ya os digo comer bien no es difícil, comer sano no es aburrido, nuestra dieta mediterránea es la más sana del mundo, y si quieres adelgazar lo único que hay que hacer es no abusar de nada y reducir un poco las raciones y si algún día se te apetece una pizza, no es más que pan con tomate y queso, más sana eso sí, si la haces casera, igual que una hamburguesa: carne a la plancha con verduras. Si sustituyes el pan de hamburguesa por un mollete, estará más rica y será más sana.



miércoles, 25 de enero de 2017

Embarazo y Fibromialgia

Varias de vosotras me habéis preguntado cómo afecta la fibromialgia al embarazo, y si la fibromialgia puede empeorar por el hecho de quedarse una embarazada.
La fibromialgia (FM) afecta a mujeres jóvenes, en edad fértil, por lo que es un tema que puede interesar a muchas de vosotras, por lo que he considerado que no está de más hablar (o escribir en este caso) del tema. Espero que os pueda ser de utilidad.

¿Cómo afecta el embarazo a la fibromialgia y viceversa?
Embarazo y fibromialgia

Lo primero a tener en cuenta es que un embarazo es de por sí una situación cuanto menos delicada para cualquier mujer, y que muchos de los síntomas que se padecen durante la gestación, no tienen nada que ver con la FM, sino con el propio embarazo: nauseas, mareos, pesadez de piernas, dolor lumbar…
Otros síntomas como la fatiga, el dolor generalizado y las alteraciones del sueño, son comunes tanto al embarazo como a la FM, por lo que sería de esperar que la combinación de estas dos situaciones resulte en un recrudecimiento de los síntomas.
Un problema añadido en el caso de las mujeres con FM, es que muchos fármacos que se consumen asiduamente para paliar los síntomas de la enfermedad no son recomendables (o directamente están prohibidos) durante el embarazo, por lo que en un principio se podrían agravar los síntomas. Es importante revisar con el especialista la medicación a tomar durante la gestación.
Se suele recomendar intentar evitar el uso de fármacos para tratar la fibromialgia durante la gestación e intentar sustituirlos por tratamientos menos invasivos como realizar ejercicios suaves, mejorar la alimentación...
La FM es una enfermedad muy particular, que afecta de forma distinta a cada persona y  no podía ser de otra forma, sucede lo mismo en el caso de los embarazos.
Aún se desconocen todas las variables que afectan al curso que puede tomar la fibromialgia durante el embarazo, habiendo evidencias contradictorias referidas a los efectos que puede llegar a causar el embarazo sobre la fibromialgia.
Según los estudios, la anemia, una alteración común en las mujeres embarazadas que puede aumentar la fatiga afectaría mucho más a las mujeres con FM, por lo que es importante la administración de suplementos de hierro y una dieta rica en hierro para ayudar a disminuir esta alteración.
En conclusión y tras una revisión exhaustiva de todos los artículos que he encontrado al respecto podríamos decir:
  • Tanto la FM como el embarazo tienen síntomas similares por lo que las mujeres con FM podrían tener un empeoramiento de los síntomas.
  • El dolor es el síntoma más común que empeora durante la gestación.
  • El polihidramnios (presencia excesiva o aumento de líquido amniótico alrededor del feto) tenía índices más altos en las pacientes con FM, aunque se relacionó con trastornos del pánico.
  • Aunque la tasa de abortos es ligeramente mayor en mujeres con FM, podría explicarse por la alta prevalencia de depresión en este grupo.
  • Se ha observado un mayor índice de depresión postparto en mujeres con FM.
  • Los síntomas que empeoran durante el embarazo revierten tras el parto hasta los niveles anteriores.
Embarazo y fibromialgia
Sin embargo estos estudios no son concluyentes debido al escaso número de mujeres estudiadas, que se han encontrado estudios contradictorios y que las diferencias encontradas entre mujeres con y sin FM no son significativas.
Además son muchos los doctores que no están de acuerdo con que el embarazo provoca un recrudecimiento de la fibromialgia. Los especialistas acostumbrados a tratar pacientes que padecen fibromialgia argumentan que el embarazo contribuye a aliviar e incluso a eliminar los síntomas causados por la fibromialgia.
Muchas mujeres embarazadas con FM coinciden, afirmando que se sentían mejor que antes de quedar embarazadas.
La mejoría en los síntomas puede estar causada por los efectos del aumento de la hormona relaxina durante el embarazo, ya que se ha descubierto que los suplementos de relaxina contribuyen a aliviar los síntomas que sufren las mujeres que padecen fibromialgia.
En conclusión cabría decir que son necesarias más investigaciones para poder tener una idea clara y precisa sobre cómo puede llegar a afectar el embarazo al síndrome de fibromialgia y viceversa.
Mi opinión personal, tras hablar con muchas mujeres con FM que son madres, es que merece la pena, así que si alguna se lo está pensando, ¡ADELANTE!

Fuentes:
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  2. Bothwell, T.H. Iron requirements and the strategies to meet them. American Journal of Clinical Nutrition. 2000; 72: 257-64.
  3. Buskila D., Sarzi-puttini P. Biology and therapy of fibromyalgia. Genetic aspects of fibromyalgia syndrome. Arthritis Res Ther. 2006; 8: 2018.
  4. Campbell E., Thompson S., Lavender T. Providing women with evidence-based information. BJM. 2002; 10(12): 728-31.
  5. Carlson H.L., Carlson N.L, Pasternak B.A. Balderston K.D. Understanding and managing the back pain of pregnancy. Curr Womens Heatlh Rep. 2003; 3(1): 6571.
  6. Chatzi L., Micheli K., Kogevinas M. Sleep patterns in pregnancy and fetal growth. Epidemiology. 2012; 23(2): 256-57.
  7. Cuttler C., Graf P., Pawluski J.L., Galea L.A. Everyday life memory deficits in pregnant women. Can J Exp Psychol. 2011; 65(1): 27-37.
  8. World Health Organization. Scoping document for WHO treatment guideline on non-malingant pain in adults. 2008. Url: www.who.int/medicines/areas/quality_safety/ Scoping_WHOGuide_non-malignant_pain_adults.pdf
  9. Ferrer-Frances S., Pineda-Buendia MV. Fibromialgia en mujeres embarazadas: Una revisión sistemática. Rev. enferm. CyL. 2014; Vol. 6 (1): 8-12
  10. Goldenberg D.L., Mossey C.J., Schmid C.H. A model to assess severity and impact of fibromyalgia. J Rheumatol. 1995; 22: 2313-8.
  11. Gutke A., Ostgaard H.C., Oberg B. Predicting persistent pregnancy-related low back pain. Spine. 2008; 33(12): 386-93.
  12. Horven W.S. Fibromyalgia outcome: the predictive values of symptom duration, physical activity, disability pension and critical life events – a 4.5 year prospective study. J Psychosom Res. 1996; 41: 235-43.
  13. Jones J.D., Clark S.R., Bennet R.M. Prescribing exercise for people with fibromyalgia. AACN Clinical Issues. 2002; 13: 277-46.
  14. King D. Providing effective maternity care for women affected by fibromyalgia. British Journal of Midwifery. March 2011; 19 (3): 158-62.
  15. Lydiard RB. Recognition and treatment of panic disorder. J Clin Psychiatry. 2007; 68: e26.
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  19. Raphael K.G., Marbach J.J. Comorbid fibromyalgia accounts for reduced fecundity in women with myofascial face pain. Clinical Journal of Pain. 2000; 16: 29-36.
  20. Santiago J.R., Nolledo M.S., Kinzler W., Santiago T.V. Sleep and sleep disorders in pregnancy. Ann Intern Med. 2001; 134(5): 396-408.
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  22. Starlanyl D., Copeland M.E. Fibromyalgia and Chronic Myofascial Pain: a survival manual. 2001. 2nd edition. New harbinger Publications, Oakland CA.
  23. Starlanyl D. What your ob/gyn should know about FMS and CMP. 2003. Url: www.sover.net/~devstar/obgyn.pdf
  24. Tsai S.Y., Lin J.W., Kuo L.T., Thomas K.A. Daily sleep and fatigue characteristics in nulliparous women during the third trimestrer of pregnancy. Sleep. 2012; 35(2): 257-62.
  25. Wald N., Leck I., Gray M. Ethics of antenatal and neonatal screening. En: Wald N., Leck I. Antenatal and neonatal screening. 2a Edición. Osford University Press, New York. 2000: 543-51.
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jueves, 19 de enero de 2017

Año nuevo, vida nueva.

Hola a Tod@s

Muy feliz año nuevo, aunque sea con retraso.


Volver después de las vacaciones, nunca es fácil, y el trabajo acumulado no me ha permitido escribir antes de ahora.

Al finalizar el año, solemos hacer ejercicios de reflexión sobre metas trazadas y alcanzadas, y al iniciarlo nos solemos poner nuevas metas, hacemos nuevos propósitos. ¿Los llevaremos a cabo? En gran medida depende de nosotros.
 

constancia para tener una vida nuevaSea cual sea nuestras circunstancias, y en cualquier etapa de nuestra vida es necesario de vez en cuando hacer un análisis. Cuando se es paciente de enfermedades crónicas como es el caso de la fibromialgia, es importante repasar y revisar los hábitos en todas las fases de la vida. Cuando se inicia un año nuevo es bueno hacerse una serie de preguntas tales como: ¿Qué buenos hábitos he adoptado que han aportado beneficios a mi salud y bienestar? ¿Cuál ha sido y cómo ha influido mi mentalidad y actitud de cambio al incorporar mis nuevos hábitos? ¿Qué metas positivas me he planteado en años previos y cuál ha sido el resultado?

Al hacernos estas preguntas podemos identificar nuestros logros y aquellas metas que se quedaron en el camino. Pero lo realmente importante es meditar sobre los motivos que no nos llevaron a cumplir todos nuestros propósitos. En mi caso (y supongo que en el de muchas personas) muchas veces las causas para dejar atrás las metas propuestas han sido mi pereza, la falta de constancia y no lograr mantener la motivación inicial.  Estos son mis enemigos.

Cambiar de hábitos siempre es difícil, dejar de fumar, comer más sano, hacer más ejercicio, aprender un nuevo idioma, comenzar una nueva actividad que nos guste, nuevos estudios… Todo ello requiere esfuerzo, constancia y motivación para lograrlo.
Vencer obstáculos para tener una vida nueva

Según una teoría psicológica, para cambiar de hábito hay que poner en práctica la nueva acción durante 21 días consecutivos. De esta manera nuestra mente y nuestro cuerpo incorporan esta acción como parte de una rutina. Sin embargo, siempre me ha fascinado, que nuestro cerebro sea tan plástico que para cambiar nuestro modo de vida sólo precise de 21 días y constancia.
Así que, aunque no sea fácil cambiar de rutinas, salir de nuestra zona de confort, no es imposible ni mucho menos, tan sólo precisamos de los siguientes ingredientes:
  1. Toma la decisión y motívate para cambiar de forma consciente. Haz un trato contigo mism@. Escribe lo que quieres cambiar y las recompensas que te vas a dar. Idea un castigo si no cumples. De esta forma mantendrás la motivación y la decisión de seguir adelante. Cada vez que flaquees lee “el contrato”.
  2. Haz tuyo el propósito. De nada sirve cambiar algo si de hecho no lo quieres o no te apetece o lo haces por obligación. Por eso de nada sirve que te fuercen a dejar de fumar, o a meditar o a lo que sea...porque la decisión de cambiar es tuya y solo tuya. Haz una lista de los pros y los contras de tu decisión. Te servirá en las horas de flaqueza.
  3. Ponte un plazo. Empieza con un plazo de 1 mes o de 2 semanas. No digas voy a hacer esto o lo otro para siempre. Te será mucho más sencillo con plazos cortos que te permitirán ver los resultados rápidamente y podrás analizar si tu nuevo hábito es positivo o no para ti. Además, es más fácil pensar que sólo hay que cumplir durante un mes, o dos semanas que pensar que el plazo es más largo. Siempre puedes renovar los plazos.
  4. Identifica a los enemigos que te pueden hacer fracasar e idea como hacerles frente. Los enemigos pueden ser la pereza, la gula, la falta de motivación, la falta de constancia… Son trampas que nos ponemos a nosotros mismos para justificarnos. Recuerda que poder es querer y déjate de escusas.
  5. Persevera durante el plazo marcado. No hagas trampas durante el plazo que has acordado. No te digas "hoy no tengo ganas..." "Ya lo haré mañana" esto son las trampas para impedirte cambiar y avanzar. Por la mañana revisa lo que te has propuesto “el contrato” y hazlo, no lo dejes ni un solo día.
Esfuerzo para tener una vida nueva
Durante los primeros días, es posible que tengas tendencia a olvidarte o a relajarte, por eso es muy importante que recuerdes cada día la motivación que te empujó a dar este paso. Recuerda que durante el plazo que te has marcado tendrás que hacer lo que sea que hayas decidido de manera consciente o sea que necesitarás usar tu voluntad. Tómalo como un juego, un reto... " ¡A ver si lo logro!, 1 mes pasa volando!" "¿No voy a ser capaz de hacer "esto" durante 2 semanas?

Cuando lo piensas bien ¿Qué son 30 días para cambiar tu vida? Crear nuevas costumbres es muy importante ya que nos facilitan el trabajo en nuestro progreso. Ya no tendrás que decir "Hoy voy a meditar" sino que lo harás automáticamente sin ningún esfuerzo por tu parte. Y recuerda, que con intentarlo ya has vencido.

Contadme los resultados. Un abrazo a tod@s.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Disfruta de la Navidad aunque tengas fibromialgia

Hola a tod@s:

Se acercan, bueno, ya están aquí, unos días que son ajetreados para todos: compromisos, comidas familiares y de empresa, salidas interminables buscando el regalo ideal, visitar los belenes, admirar las luces...Llega la Navidad. Pero ¿Cómo se puede afrontar estos días de máxima actividad teniendo fibromialgia?

Pues como dice Simeone, el entrenador del Atlético de Madrid, partido a partido.
Intenta tomártelo con calma, planifica los días, disfruta cuando estés mejor y descansa en los días malos.
Disfruta de la Navidad aunque tengas fibromialgia
Esta es una buena actitud: disfrutar de los días que se está mejor, darse ánimos y compartir esos momentos con la familia y amigos.

Intenta coger fuerzas descansando algo más o forzándote menos para que los días señalados puedas disfrutar más. Y no pienses en el mañana, vive el presente, Carpe Diem. Sí mañana te puede doler todo, o no, pero que nos quiten lo bailado.
 
Ten presente tres grandes claves que te permitirán pasarlo mejor:
  • Llegar hasta donde se pueda.
  • Pedir ayuda cuando no podamos más.
  • No sobrepasar nuestros límites.
Conocerse, solicitar apoyo y disfrutar, tres claves que se complementan a la perfección con mantener una actitud positiva. Y si no te gustan estas fechas, Pues descansa ;-)

Bueno muchas Felicidades, un fuerte abrazo y decidme que tal estáis afrontando estas fiestas.